Jristina Dusi: Tirachinas



Jristina Dusi


Tirachinas


O ENCONTRÓ encima de las tomateras: negro, elástico, pequeño. Lo tensó, un tirachinas. Se acordó de su niñez: pantalones cortos y albarcas de neumático, rodillas con costras y chichones en la frente. Pedrea sin piedad. Colocó una piedra en el tirachinas y probó. Dejó la azada y a sus ochenta y cinco años volvió a apuntar: ardillas, mirlos y gatos salían espantados por todas partes.

       Así lo encontró Ilectra, la mujer de su sobrino: indolente y tostada por el sol de la playa, bajó contoneándose por la escalera de al lado. «Ah, mi tanga. Gracias, tío». Se la quitó de las manos, con naturalidad, y, sonriendo, le dio vueltas en el dedo. El tío Panayotis, sonrojado, se le quedó mirando la espalda desnuda y el camisón corto, mientras se alejaba.

       No comió más tomates aquel verano. Las tomateras, justo debajo de su balcón y el tendedero de Ilectra, fueron declaradas zona prohibida.



Primera publicación: en el blog Planodion – Historias Bonsái, 28 de febrero de 2018.

Jristina Dusi, estudió Derecho y es abogada. Vive y trabaja en Atenas. Ha cursado seminarios de escritura creativa. Ha publicado textos en revistas y sitios web.

Traducción colectiva: Facultad de Traducción e Interpretación, Universidad de Málaga, 11 de abril de 2018. Participaron Alejandro Abella González, Sadi Amro, Irene Gaeta, Benito Gómez, Teo Karagiannis, María del Carmen Navarro López, Adolfo Orcajo, Virginia Podadera, Natalia Velasco. Coordinaron los profesores Vicente Fernández González, Konstantinos Paleologos.


		
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